SANTO DOMINGO / MOCA. – La comunicadora y abogada Julieta Tejada exigió a las autoridades del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) y de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Moca (CORAAMOCA) ofrecer una explicación clara sobre el destino de los US$43.5 millones aprobados para mejorar el sistema de agua potable y aguas residuales de la provincia Espaillat.
Durante su participación en el programa El Gobierno de la Mañana, Tejada recordó que el préstamo con el Banco Mundial fue firmado el 14 de julio de 2021 y aprobado por el Congreso Nacional mediante la Resolución 350-21, el 24 de diciembre del mismo año. Sin embargo, denunció que, a pocas semanas de vencer el plazo de ejecución, el próximo 21 de julio de 2026, las obras continúan sin materializarse.
La comunicadora calificó la situación como «el monumento a la ineficiencia», al considerar injustificable que, tras más de cuatro años de aprobados los recursos, la población de Moca y Gaspar Hernández continúe enfrentando serios problemas de abastecimiento de agua potable.
Asimismo, denunció que miles de familias reciben el servicio de manera irregular, mientras muchas deben recurrir a la compra de camiones de agua para cubrir sus necesidades. También advirtió sobre el deterioro ambiental provocado por el colapso de la planta de tratamiento de aguas residuales, asegurando que el río Moca se ha convertido en una «cloaca pública».
Tejada emplazó al director ejecutivo de INAPA, Wellington Arnaud, y al director de CORAAMOCA, Sandy Méndez, a informar en qué estado se encuentra el proyecto y cuál ha sido el manejo de los fondos aprobados.
«Si en varias ocasiones se ha informado que los procesos de licitación iniciaron, es porque los recursos estaban disponibles. Entonces, el país merece saber qué se ha hecho con esos US$43.5 millones», manifestó.
Finalmente, sostuvo que el pueblo de Moca ha demostrado paciencia durante años, pero advirtió que la falta de respuestas y el riesgo de que el proyecto llegue a su fecha límite sin ejecutarse representan una situación inaceptable para una comunidad que continúa reclamando un servicio de agua potable digno y eficiente.
