Teherán, Irán. La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este sábado que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado «hasta nuevo aviso», en una decisión que incrementa la tensión en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el comercio de petróleo y gas.
A través de un comunicado difundido por la radiodifusora estatal IRIB, el cuerpo militar iraní afirmó que cualquier intento de fuerzas extranjeras por abrir una «ruta ilegal» en la zona recibirá una respuesta «contundente», dejando claro que mantendrá el control sobre el paso marítimo mientras persistan las condiciones que motivaron la medida.
Según las autoridades iraníes, la decisión fue adoptada luego de que varias embarcaciones ignoraran las instrucciones de navegar únicamente por un corredor autorizado por las fuerzas de seguridad del país, lo que, a su juicio, representa un riesgo para la estabilidad de la región.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Se estima que por esta vía transita alrededor de una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción puede impactar los mercados internacionales, elevar los precios del crudo y generar preocupación entre las principales economías importadoras de energía.
La advertencia de Teherán se produce en medio de un escenario de creciente tensión geopolítica en Oriente Medio, donde la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos ante el riesgo de una mayor escalada militar y sus posibles consecuencias para el comercio marítimo y la seguridad energética mundial.
